El caso de Wadith Manzur y Karen Manrique en el escándalo de la UNGRD

El pasado 8 de marzo luego de las elecciones legislativas, los congresistas Wadith Manzur (Partido Conservador) y Karen Manrique (curul de paz por Arauca) enfrentan a la justicia tras la orden de captura por parte de la Corte Suprema de Justicia. Fueron llamados a juicio por presunto cohecho impropio en el marco del escándalo de corrupción en la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).

Por: Camila Hincapie

Manzur pasó de la Cámara al Senado con 134.914 votos, el cuarto más votado del Partido Conservador, y Manrique repitió en la Cámara con 5.640 votos, situación que La Corte expresó como un riesgo de obstrucción a la justicia debido a sus influencias y contactos, además de un peligro para la sociedad. La medida de aseguramiento se ejecutó el 12 de marzo de 2026, Manrique se entregó voluntariamente ante la Sijín en Tame (Arauca), mientras que Manzur lo hizo en el búnker de la Fiscalía en Bogotá.

Ambos forman parte de un grupo de seis congresistas acusados de participar en un presunto esquema para negociar votos en la Comisión Interparlamentaria de Crédito Público (CICP) a cambio de la adjudicación de proyectos financiados con recursos de la UNGRD. Los otros implicados son Liliana Esther Bitar (Partido Conservador), Julián Peinado y Juan Pablo Gallo (Partido Liberal), y el excongresista Juan Diego Muñoz Cabrera (Alianza Verde), quienes irán a juicio pero sin medida de aseguramiento.

El caso destapó un presunto saqueo en la UNGRD mediante el direccionamiento de contratos de atención a emergencias a cambio de apoyos políticos para aprobar créditos internacionales.Tanto Manzur como Manrique niegan las acusaciones y aseguran que demostrarán su inocencia en el juicio. Sin embargo, su detención impide la posesión en el Congreso el 20 de julio, lo que podría activar la figura de “silla vacía” por delitos contra la administración pública.

Este fenómeno de “silla vacía” representa en la política Colombiana un desnivel en los curules del congreso, la reducción del total de los congresistas activos, además, de modificarse el número de miembros necesarios para sesionar y votar,  al presentarse se sanciona al congresista involucrado y a la cámara o partido que lo avaló, perdiendo la curul por el resto del período legislativo, sin posibilidad de reemplazo por otro candidato de la lista o suplente.

Casos como el de Mario Castaño perteneciente al partido Liberal, condenado por 19 delitos en los cuales aceptó cargos, tras acogerse a sentencia anticipada por su participación en la entrega de contratos millonarios en ministerios y entidades del Estado.