Ofensiva en el Cauca, Valle y Nariño deja 21 muertos y más de 50 heridos
El pasado 24 de abril, una ola de ataques sacudió el suroccidente de Colombia. En menos de 72 horas, diversos atentados contra bases militares y objetivos civiles han dejado a decenas de familias en luto.
Por: Camila Hincapié
La secuencia de atentados comenzó en la mañana del viernes 24 de abril con un ataque al Batallón Pichincha de la Tercera Brigada del Ejército, en el sur de Cali. Esa misma noche se registró otro atentado con cilindros-bomba contra el Batallón de Ingenieros Agustín Codazzi en Palmira, Valle del Cauca, por presuntos integrantes de las Disidencias de las FARC-EP.
En la madrugada del sábado 25, hombres armados atacaron con drones cargados de explosivos el radar de Santana de la Aeronáutica Civil, ubicado en el cerro Santana, municipio de El Tambo, Cauca. Aunque la fuerza pública neutralizó tres de estos dispositivos, las instalaciones sufrieron daños en las antenas y quedaron inactivas temporalmente.
Ese mismo día, en horas de la tarde, cilindros cargados de alta potencia explosiva fueron abandonados en un retén ilegal sobre la vía Panamericana, en el sector conocido como El Túnel, bajo jurisdicción del municipio de Cajibío, a 35 kilómetros de Popayán.
Cifras que dejaron los ataques.
El recuento oficial indica que 22 atentados ocurrieron en Cauca, siete en Valle del Cauca y dos en Nariño, para un total de 31 acciones violentas en tres días.

El saldo definitivo asciende a 21 muertos y 56 heridos, según confirmó el ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, quien calificó el hecho como uno de los más graves registrados en el suroccidente colombiano.
El Instituto de Medicina Legal reportó que entre las víctimas hay 15 mujeres y cinco hombres, todos mayores de edad. Continúan los trabajos para identificar los cuerpos que faltan por entregar a las familias.
Reacción gubernamental
El presidente Gustavo Petro calificó a los responsables de “terroristas, fascistas y narcotraficantes” y ordenó la máxima persecución contra las estructuras de Iván Mordisco, a quien anunció que denunciará ante la Corte Penal Internacional.
El Gobierno anunció una recompensa de hasta 1.000 millones de pesos colombianos (aproximadamente US$ 280.000) por información que permita ubicar a los cabecillas responsables, identificados como alias “Farley”, alias “David” o “Mi Pez”, y alias “Jairo Ramírez”.
El ministro de Defensa reconoció la dificultad de prevenir completamente este tipo de atentados “debido a su naturaleza impredecible”, aunque aseguró que en la zona operan 13 pelotones blindados, 12 de infantería y sistemas avanzados de vigilancia, describiéndola como “la zona más militarizada que tenemos en el país”.
Captura de alias “Mi Pez”

Actualmente se conoce la captura de David, alias “Mi Pez”, señalado por ser el jefe de la estructura Dagoberto Ramos, una de las principales organizaciones armadas del Bloque Occidental Jacobo Arenas.
Alias “Mi Pez” tendría una trayectoria de 20 años, desempeñándose en diferentes cargos, desde cabecilla de escuadra hasta jefe de frente, siendo un hombre de confianza en esta organización.
Es importante reconocer que el Bloque Occidental Jacobo Arenas trabaja bajo el mando de Iván Jacobo Arredondo, alias “Marlon Arenas”, señalado como uno de los principales responsables de los ataques del Cauca, Valle del Cauca y Nariño.
Es importante destacar que el Bloque Occidental Jacobo Arenas opera bajo el mando de Iván Jacobo Arredondo, alias “Marlon Arenas”, señalado como uno de los principales responsables de los ataques en Cauca, Valle del Cauca y Nariño. Esta captura representa un golpe estratégico, ya que impacta directamente la estructura de la Dagoberto Ramos y el bloque de “Marlon Arenas”.
