Medellín exporta tango: Jhony Blandón será reconocido en la Cumbre Mundial del Tango

Desde los salones de un colegio en Medellín hasta escenarios internacionales, el bailarín

paisa Jhony Blandón ha dedicado su vida al tango. Después de casi cuatro décadas de

trayectoria, su trabajo será reconocido en la Cumbre Mundial del Tango, un evento que

reúne a artistas y expertos del género en diferentes países del mundo.

Por: Sofía Roncancio Pabón

El tango nació en el Río de la Plata, pero desde hace décadas también se baila con fuerza

en Medellín. En esa historia, uno de los nombres más representativos es el del bailarín y

gestor cultural Jhony Blandón, quien recientemente fue invitado a recibir un

reconocimiento internacional por su trayectoria en la Cumbre Mundial del Tango, que se

realizará en Granada, España. El homenaje reconoce su aporte a la difusión del tango y

al fortalecimiento de la cultura tanguera en Medellín.

La relación de Blandón con el tango comenzó cuando tenía apenas ocho años. En su

colegio participó en una presentación artística donde tuvo que aprender algunos pasos

básicos del baile. Lo que empezó como una actividad escolar terminó convirtiéndose en

una pasión que marcaría el rumbo de su vida. Con el paso del tiempo comenzó a formarse

con mayor disciplina, a estudiar diferentes estilos y a explorar la historia de este género

que mezcla música, danza y emoción.

La academia El Candombe y el bar La Bohemia están ubicados en el barrio Manila, en El Poblado (Calle 14 #
43F 19). Foto Camilo Suárez.

A lo largo de su carrera, el bailarín ha llevado el tango de Medellín a distintos escenarios

internacionales. Sus presentaciones lo han llevado a países como Estados Unidos, Grecia,

Argentina, Emiratos Árabes Unidos y España, donde ha compartido escenario con artistas

y maestros reconocidos del género. En cada uno de estos lugares ha buscado mostrar que

el tango no solo pertenece a Buenos Aires, sino que también tiene una historia y una

identidad propia en Medellín.

Uno de los elementos más característicos de su trabajo es la mezcla de estilos. Blandón

ha estudiado el tango tradicional argentino, especialmente el que se baila en las milongasde Buenos Aires, pero también mantiene elementos del tango escénico y acrobático que

durante muchos años se popularizó en Medellín. Esa combinación ha permitido construir

una propuesta artística propia que respeta la esencia del género, pero al mismo tiempo

refleja la forma en que el tango se ha transformado en la ciudad.

Además de bailar, Blandón ha trabajado durante años en la formación de nuevas

generaciones de bailarines. Es fundador de la academia El Candombe, un espacio

dedicado a la enseñanza del tango y otros ritmos, donde decenas de estudiantes han

aprendido a conectarse con este género. También ha impulsado espacios culturales y

encuentros de baile que mantienen viva la tradición de las milongas en la ciudad.

Su trabajo también ha tenido un componente académico. Blandón estudió danza en la

Universidad de Antioquia y ha desarrollado investigaciones sobre la historia del tango en

Medellín y sobre cómo este baile se ha adaptado a la cultura local. Incluso ha explorado

proyectos que analizan los beneficios del tango en procesos terapéuticos, especialmente

en personas con enfermedades neurológicas como el Parkinson.

El reconocimiento que recibirá en la Cumbre Mundial del Tango no solo destaca su

trayectoria personal, sino también la importancia que ha tenido Medellín en la historia del

tango en Colombia. La ciudad ha construido una relación profunda con este género desde

la muerte del legendario cantante Carlos Gardel en 1935, un hecho que convirtió a

Medellín en uno de los centros culturales más importantes del tango fuera de Argentina.

Carlos Gardel, Leyenda del tango, Fallecido en accidente aéreo en 1935, Medellín

Hoy, gracias a festivales, academias y espacios culturales, el tango sigue siendo parte de

la identidad artística de la ciudad. En ese contexto, la historia de Jhony Blandón

demuestra que la pasión por este baile sigue viva y que Medellín continúa exportando

talento al mundo. Su reconocimiento internacional es también un recordatorio de que el

tango, más que un género musical o una danza, es una forma de contar historias a través

del movimiento y la emoción.