El feminismo la salvó, la comunicación y el activismo la fortaleció

Con una sonrisa y detrás de un megáfono, así es una de las fotografías que más le gusta a Laura Torres Betancourt, tomada por Victoria Holguín, puesto que en ella refleja el activismo feminista que ha defendido durante la mitad de su vida. La bogotana desde sus 17 años se vinculó al movimiento de mujeres y, desde entonces, ha destinado sus labores a la defensa de una causa tanto social como política.

 

Por: Zamoel David Guzmán Ruiz

Laura es la cofundadora del colectivo Libres y Visibles, a la vez que hace parte de la plataforma Somos Un Rostro Colectivo y de La Mesa por el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencias. Además, integró La Esquema Feminista de DDHH y la organización Católicas por el Derecho a Decidir.

Su trayectoria tiene inicio en su época universitaria. En 2007, Laura comenzó la carrera de comunicación social y periodismo; en su primer año, le asignaron una tarea en la que debía buscar una Organización No Gubernamental (ONG) y diagnosticar su estado de comunicaciones para proponer una estrategia efectiva de difusión para la misma.

Para tal trabajo, un contacto lejano le facilitó la oportunidad de conocer a Católicas por el Derecho a Decidir, una organización que defiende el aborto legal desde una perspectiva católica, enfoque con el cual se sintió identificada al punto de que no perdió la pista de sus iniciativas y, posteriormente, se relacionó laboralmente con la ONG.

Ese acercamiento no sólo hizo posible que estudiara y conociera a fondo el feminismo, sino que le ayudó a descubrir su norte en medio de un periodo de confusión que afrontó al inicio de su carrera académica.

Laura no duda en afirmar que “el feminismo me salvó y de paso hace que una como que también abra y expanda su mente a muchas posibilidades; yo gracias al feminismo he viajado muchísimo, no porque tenga lucas, eso es porque han sucedido cosas que me invitan o que hay encuentros o que las organizaciones en las que he trabajado me llevan…”.

De tal forma, la bogotana de 33 años encaminó su experiencia profesional al feminismo: después de su paso por Católicas por el Derecho a Decidir, se acercó a La Mesa por el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencias, que defiende el artículo 10 de la Ley 1257, que se refiere a la responsabilidad de los medios de comunicación al respecto de la protección de la vida de los colombianos, en este caso, centrándose en la defensa de los derechos humanos de las mujeres y el colectivo LGTBIQ+.

Laura ha conjugado en una misma oración el activismo y la comunicación, tanto en La Mesa por el Derecho de las Mujeres de la que hace parte de 2018, como en La Esquema Feminista de DDHH, colectivo dedicado a la protección de los derechos humanos en el marco de las protestas sociales lideradas por feministas, en donde, entre otras labores, asumió las comunicaciones de la plataforma social.

Actualmente, está a cargo de Libres y Visibles, una organización lesbofeminista que brinda un espacio seguro para mujeres lesbianas, un colectivo que cofundó de la mano de Eliana Zuleta Arboleda, una de las mejores amistades que ha entablado en la causa; así como integra Somos Un Rostro Colectivo, una plataforma de articulación y planeación de movilizaciones feministas en Bogotá.

Profundizar su bagaje académico hizo que entre 2012 y 2015 abordara un avión rumbo a Argentina para estudiar un Diplomado Superior en Comunicación y Género ofrecido por la organización Comunicar Igualdad. En ese paso por el país sudamericano continuó trabajando de la mano de colectivos feministas, especialmente uno conocido como Pan y Rosas.

Su periodo por Argentina fue un reflejo de diferentes situaciones con las que ha tenido que lidiar durante su vida, la más fuerte para ella, tener que distanciarse de su familia: su tesoro y la base de la persona en la que se ha convertido. En la actualidad, ella vive en Bogotá y sus seres queridos, a razón de la falta de oportunidades en el país, abandonaron Colombia hace algunos años.

El fútbol, una pasión en Colombia y en Argentina

Una de las pasiones que más mueve a Laura es el fútbol; ella es hincha de Millonarios FC y, de acuerdo a esa línea implícita de los equipos que sigue el aficionado embajador, también se enamoró de River Plate cuando se hospedó en Argentina por unos años. Allí no paraba de ver al millonario de Buenos Aires justo en el periodo en el que Marcelo Gallardo asumió las riendas del club y lo llevó a coronarse nuevamente en Sudamérica después del dramático descenso de la banda cruzada en 2011.

En relación a lo anterior, Laura asegura que en Argentina dejó una familia numerosa que la acompañaba a seguir a River Plate en todas sus competencias; sin embargo, su amor por Millonarios continuó encendido y más vivo que nunca cuando regresó a Bogotá del país que vio surgir a Alfredo Di Stéfano, uno de los máximos ídolos del elenco azul.

Algunos años después, en la edición 300 del clásico capitalino entre Millonarios y Santa Fe, mezcló su causa social con su pasión por el fútbol cuando junto a Somos Un Rostro Colectivo lograron ubicar un tapatribunas feminista en una de las graderías del Estadio Nemesio Camacho “El Campín” en el marco del derbi bogotano que tuvo lugar a inicios de marzo de 2020.

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