Vuelve el Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias con más de 180 películas y una nueva apuesta por el cine fantástico

El Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias regresa en su edición 65 con una programación que confirma por qué sigue siendo uno de los eventos culturales más importantes de América Latina. Del 14 al 19 de abril, la ciudad será nuevamente el punto de encuentro para cineastas, productores y amantes del cine, con una selección de más de 180 películas provenientes de 57 países.

Este año, el festival se destaca por su alto número de estrenos, con más de 50 nacionales, 40 latinoamericanos y cerca de 30 mundiales, consolidando a Cartagena como una de las principales vitrinas para el cine iberoamericano y global.

El cine colombiano tendrá un lugar central, especialmente en la competencia de largometrajes, donde varias producciones se presentarán como estrenos mundiales. A esto se suma una fuerte presencia del cortometraje nacional, con 20 obras en competencia, muchas de ellas inéditas, lo que evidencia el crecimiento de nuevas voces en la industria local.

Uno de los momentos más destacados será el homenaje al cineasta británico Ben Rivers, cuya obra ha explorado los límites entre el cine experimental, el documental y el arte contemporáneo. Su presencia dialoga con uno de los enfoques de esta edición: la exploración de nuevas formas de narrar y experimentar con la imagen.

En esa misma línea, el festival presenta secciones que amplían el lenguaje cinematográfico y ponen en el centro otras miradas, como el cine afro y el cine indígena, que abordan temas de memoria, identidad y territorio desde perspectivas diversas.

Pero una de las principales novedades de esta edición es la apuesta por nuevos espacios dentro de la industria. Entre ellos se encuentra Cartagena Fantastic, una iniciativa enfocada en el cine de terror latinoamericano, así como Vertical Cinema, una convocatoria que busca proyectos innovadores con potencial de circulación internacional.

Además, el área de industria se fortalece con espacios de formación y networking que reúnen a profesionales de distintos países, con Brasil como invitado de honor, ampliando las oportunidades de coproducción y circulación para el cine de la región.

Con esta edición, el FICCI no solo celebra su historia como el festival de cine más antiguo de Latinoamérica, sino que reafirma su papel como plataforma para nuevas narrativas, talentos emergentes y apuestas que buscan transformar la manera en que se hace y se piensa el cine en la región.