Reforma tributaria en Bogotá: ¿Qué cambia para los ciudadanos?

Por Mariana Arenas Sánchez

El Concejo de Bogotá aprobó el pasado 28 de septiembre la reforma tributaria conocida como Acuerdo por una ‘Ciudad Inteligente’, una iniciativa que modifica varios impuestos de la capital y que busca aumentar los recursos para modernizar la ciudad, atraer inversión y generar empleo. El proyecto ahora pasa a sanción del alcalde Carlos Fernando Galán y varias de sus medidas comenzarían a aplicarse desde el 1 de enero de 2027. Uno de los cambios que más atención ha generado es la creación de una sobretasa al impuesto predial para financiar el alumbrado público. Esta medida afectará principalmente a viviendas de estratos 4, 5 y 6, mientras que los hogares de estratos 1, 2 y 3 tendrán condiciones especiales para evitar este cobro en determinados casos. La intención es modernizar las luminarias de Bogotá e incorporar tecnología LED, sensores y sistemas de monitoreo.

También habrá cambios en el Impuesto de Industria y Comercio (ICA). Según la Alcaldía, el 83 % de los comercios y el 89 % de las industrias pagarían menos por este impuesto. Sin embargo, algunas actividades tendrán incrementos, entre ellas el sector financiero. Además, se eliminarán dos impuestos: el de Publicidad Exterior Visual y el Impuesto Unificado de Fondo de Pobres, Azar y Espectáculos.

¿Qué dice el alcalde?

Carlos Fernando Galán defendió la reforma como una herramienta para modernizar Bogotá. El alcalde aseguró que la ciudad necesita mejorar su infraestructura y señaló que el acuerdo podría atraer 78,3 billones de pesos en inversión privada y generar 215.000 empleos durante los próximos diez años, según las proyecciones de la Administración.

Galán también destacó la modernización del alumbrado público y afirmó que el objetivo es cambiar 50.000 luminarias cada año hasta lograr una infraestructura completamente LED. Para el mandatario, una mejor iluminación también puede contribuir a mejorar las condiciones de seguridad en la ciudad.

¿Qué piensa la gente?

La aprobación de la reforma ha generado opiniones diferentes. Algunos ciudadanos y comerciantes cuestionan que ciertos hogares y actividades económicas tengan que asumir nuevos costos, especialmente por el cobro relacionado con el alumbrado público. Un sondeo realizado por Canal 1 recogió opiniones de ciudadanos y comerciantes en las calles de Bogotá después de la aprobación de la reforma.

La discusión también llegó al Concejo. Algunos concejales manifestaron preocupación por la creación de nuevas cargas tributarias y pidieron mayor claridad sobre la destinación de los recursos. Otros sectores respaldaron la necesidad de encontrar nuevas fuentes de financiación para proyectos de la ciudad.

Así, la reforma tributaria abre una nueva etapa para Bogotá: desde 2027 cambiarán algunas obligaciones tributarias, mientras la Administración espera utilizar los nuevos recursos para modernizar la ciudad, atraer inversión y generar empleo. El impacto final dependerá de cómo se implementen las medidas y de los resultados que produzcan en los próximos años.