Rock al Parque 2026, 30 años haciendo vibrar a Bogotá
El festival gratuito más grande de rock de Bogotá celebra tres décadas de historia con una
edición que reúne grandes nombres, nuevos sonidos y toda una generación de fanáticos.
Bogotá volverá a llenarse de guitarras, baterías y voces fuertes.
Por: Mariana Arenas
Del 10 al 12 de octubre de 2026, el Parque Metropolitano Simón Bolívar será nuevamente el punto de encuentro para
miles de personas que llegarán a disfrutar de una de las celebraciones musicales más
importantes de la ciudad: Rock al Parque. Esta vez, la emoción es aún mayor, porque el
festival celebra sus 30 años de historia.
Con el lema “30 años, 30 ediciones, estremeciendo a Bogotá”, esta versión busca conectar
el pasado del festival con las nuevas generaciones. El cartel reúne más de 60 agrupaciones
nacionales e internacionales y recorre sonidos como el rock alternativo, punk, ska, metal,
reggae y heavy metal.
Entre los nombres que más llaman la atención están Mon Laferte, Apocalyptica, Ministry,
Editors, Serú Girán, Rata Blanca y Tokyo Ska Paradise Orchestra, artistas y agrupaciones
que representan diferentes épocas y estilos dentro de la escena alternativa. También habrá
presencia de artistas colombianos y de proyectos emergentes de Bogotá, demostrando que
el festival no solo mira hacia las grandes figuras, sino también hacia quienes están
construyendo el futuro de la música.

Pero Rock al Parque es mucho más que tres días de conciertos. Durante 2026, la
celebración de sus 30 años se ha extendido a otros espacios de Bogotá con exposiciones,
conciertos, publicaciones, actividades de formación y encuentros relacionados con la
memoria musical de la ciudad. Incluso se realizará un Foro Internacional de Periodismo de
Rock los días 8 y 9 de octubre en la Biblioteca Virgilio Barco.
Y es justamente ahí donde está la importancia cultural del festival. Durante tres décadas,
Rock al Parque ha convertido la música en una forma de encontrarse, expresarse y
apropiarse del espacio público. Generaciones diferentes han pasado por sus escenarios,
haciendo que lo que comenzó como un festival de rock se convierta en parte de la identidad
cultural de Bogotá.
