El paro en la Universidad Nacional: una disputa por el poder de la rectoría

Durante el pasado 17 de febrero la sala tercera de decisión laboral del Tribunal Superior de Bogotá ordenó al Consejo Superior Universitario de la Universidad Nacional de Colombia que, dentro del término de 48 horas, restituya como rector a José Ismael Peña, Dando como resultado la instauración de un paro definido hasta el 24 de febrero con el fin de citar una asamblea nacional.

Por: Juanita Moreno

La decisión judicial desató una reacción inmediata en la comunidad universitaria, la sede Manizales se declaró en paro indefinido, y sedes como la se Medellín y Palmira tendrán lugar a asambleas el día 18 de febrero; mientras que la Asamblea General de la Sede Bogotá, reunida el 17 de febrero de 2026, rechazó enfáticamente el fallo y declaró un paro definido hasta el martes 24 de febrero, con cese total de actividades académicas y administrativas porque para el estudiantado las vías jurídicas ya se agotaron, esta es una medida que se adopta como manera de ejercer presión luego de haber dado muchos pasos, pero que fueron solo paños de agua tibia, como el paro del 2024 pues lo fue porque en efecto pusieron a otro rector y tales pero todavía estaba en revisión si era válida o no la petición de peña.

José Ismael Peña

En su comunicado, la asamblea calificó la tutela como un desconocimiento de la voluntad del estudiantado y los estamentos universitarios, evidenciando el “fracaso del modelo de justicia vigente” y abogando por una respuesta política que incluya la renuncia de Peña y la construcción de un nuevo modelo universitario.

Entre las exigencias principales destacan:

  • La renuncia inmediata de José Ismael Peña como rector.
  • La aprobación por el CSU del mecanismo de elección rectoral definido en la próxima plenaria de la MECUN.
  • Garantías plenas para la participación y ratificación efectiva de las decisiones de la MECUN.
  • Recursos y apoyo logístico para realizar el Encuentro Nacional de Estudiantes de la UNAL.

La asamblea propuso una agenda de movilización que incluye reuniones de sedes y facultades (priorizando propuestas para la rectoría y cuerpos colegiados), un plantón el 18 de febrero en la Calle 26 desde las 4:00 p.m., movilización hacia el lugar de posesión el jueves, la próxima asamblea el 24 de febrero a las 2:00 p.m., actos culturales (como la proyección de una obra sobre Camilo Torres el viernes 20 a las 7:00 p.m.) y conversatorios en Sociología sobre articulación estudiantil-movimientos sociales y mujeres en la investigación militante.

Plantón calle 26 sede Bogotá, durante el 18 de febrero tomado: instagram: @lanaranjaindiscreta

La autonomía universitaria representa el derecho histórico de la comunidad académica a gobernarse mediante mecanismos propios de deliberación y decisión. Incluye autogobierno, participación de estudiantes y docentes, libertad de cátedra y definición soberana del proyecto académico. Es una práctica colectiva que organiza la vida universitaria y su relación con la sociedad.

En este contexto, se habla de la imposición de un rector por parte del órgano judicial, lo que podría violar la autonomía universitaria de la UNAL. Este caso subraya tensiones entre intervenciones judiciales y la gobernanza interna, con acusaciones de intereses económicos subyacentes, como el control de Rotorr, denunciados penalmente por presuntas irregularidades en contratos. La trayectoria académica de Peña en ingeniería de sistemas en la UNAL no aborda directamente el litigio, pero resalta su vínculo con la institución. Este desarrollo mantiene en vilo a la UNAL, con el paro como medida de presión para un nuevo modelo de elección rectoral.